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Central San Pedro de Colbún, una amenaza sobre la cuenca del río Valdivia y su gente

2 de Mayo de 2019

Autores: Vladimir Riesco Bahamondes

La sobredosis informativa que nos inunda con conflictos internacionales, acusaciones cruzadas de corrupción y desastres ambientales varios, ha permitido que pase desapercibido, incluso en nuestra región, el procedimiento de evaluación ambiental de un complejo y amenazante proyecto hidroeléctrico, la Central San Pedro, que se pretende emplazar en rio del mismo nombre, entre las comunas de Panguipulli y Los Lagos en la Región de los Ríos.

El río San Pedro, es el eje del sistema hidrográfico que termina en el estuario del Valdivia y que desagua cinco lagos norpatagónicos, constituyendo en conjunto, una de las mayores reservas de agua dulce de Chile y del planeta.

Este proyecto, contempla la construcción de una represa de más de 50 metros de altura que impedirá la libre circulación de las aguas del rio y lo transformará en un lago artificial de más de 14 kilómetros de largo.

La central San Pedro, además de constituir una amenaza para los valiosos ecosistemas acuáticos presentes en el rio, que entre otros valores ambientales, destaca por la presencia de especies endémicas que se verán expuestas a una eventual extinción (Diplomystes Camposesnsis), su ejecución constituye una amenaza para la seguridad, la vida y las propiedades de todos quienes habitamos aguas abajo de la represa.

Lo anterior, por cuanto el subsuelo del embalse y de sus riberas, está formado por rocas metamórficas altamente susceptibles de generar remociones en masa (derrumbes), ello en especial por la alta pluviosidad de la región.

Prueba de lo expuesto, la encontramos el año 1960, con el fenómeno denominado Riñihuazo, consistente en una serie derrumbes que generaron tres gigantescos tacos que durante meses impidieron el desagüe del Lago Riñihue y amenazaron con desmoronarse violentamente, generando un aluvión de dimensiones cataclísmicas, que de haberse producido, habría destruido las ciudades de Los Lagos y parte importante de Valdivia.

Increíblemente, en el mismo lugar donde hace 59 años se produjo el Riñihuazo, Colbún SA, empresa eléctrica controlada por el grupo Matte, pretende construir esta central hidroeléctrica, expresando todo su desprecio neoliberal y extractivita al insistir en la ejecución del proyecto, pese a que durante el desarrollo de las obras, las condiciones del terreno impidieron la conclusión de las mismas , colocando al responsable del proyecto en la disyuntiva de abandonarlo o de introducirle modificaciones que le permitan insistir en él.

Este proyecto, el año 2008 obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental (Resolución exenta 118), sin embargo las condiciones ambientales del territorio ya descritas, superaron con creces las exigencias ambientales contempladas en dicho instrumento, por lo que frente a su inutilidad y tras producirse reiterados derrumbes, Colbún SA debió ingresar al SEIA un proyecto de adecuación, que producto de su mala calidad el año 2015 debió ser retirado anticipadamente por falta de información relevante o esencial.

Pese a lo expuesto, Colbún SA ha insistido en su proyecto, ingresando en diciembre de 2018 un nuevo estudio de impacto ambiental, que actualmente se encuentra en trámite.

Este proyecto es inviable, por constituir una verdadera bomba de tiempo que amenaza la seguridad de los habitantes de la cuenca de nuestro rio, por lo que no podemos permitir que se ejecute, hoy es tiempo de movilización social, de presión política y de apersonarnos en el procedimiento de evaluación ambiental, para tratar de frenarlo.

 

Vladimir Alberto Riesco Bahamondes
Profesor Derecho Ambiental